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Trastorno de ansiedad por separación (TAS)

noviembre 21, 2020

Qué es el trastorno de ansiedad por separación

El trastorno de ansiedad por separación (TAS) es un miedo intenso y persistente a separarse de las personas cercanas o figuras de apego (generalmente la madre ). Es normal experimentar un poco de ansiedad ante la separación de los padres cuando los niños son pequeños (especialmente en la edad comprendida entre los 8 y 24 meses ). Además es un mecanismo de protección frente a las amenazas del medio .

Entre los 2 y 3 años el niño va aprendiendo a estar solo. Este problema se suele dar con la figura de la madre pero también puede ser con el padre o la persona que cuide del niño. Los niños se van habituando con la experiencia a que cuando se van los padres , luego siempre regresan. Este hecho les lleva adquirir seguridad y confianza en las separaciones anticipando que estas figuras pueden desaparecer, pero siempre vuelven.

Sin embargo hay niños que pueden experimentar una ansiedad muy intensa para su edad, que les provoca mucha angustia, excesiva tensión, súplicas, lloros y anticipaciones sobre estas situaciones. Además cuando si el padre o madre también es ansioso se crea un círculo viciosos con momentos de mucha angustia en las despedidas.

¿ Cuando realimente podemos considerarlo un trastorno ?Cuando esta ansiedad sobrepasa la intensidad según el desarrollo del niño/persona y afecta al desarrollo social y escolar. Afecta preferente a niños y adolescentes con una incidencia de un 3-5% de la población.

Puede conllevar absentismo escolar derivado de las quejas somáticas impidiendo al niño asistir al colegio. Además debido a la preocupación constante interfiere en el rendimiento y concentración escolar pues tiene dificultad para estar atento a lo que se explica en el aula. También afecta al bienestar impidiendo al niño disfrutar de su infancia.

Aunque el problema puede ocurrir en niños, también aparece en adultos. Aquellos sujetos que de niños han tenido un apego inseguro, es más fácil que puedan sufrir este problema de adultos. Estas personas sufren malestar cuando tienen que separarse de los hijos o cónyuges y intentarán no realizar o limitar todas las actividades que impliquen estar sin ellos.

Este problema a veces surge en determinadas situaciones como al abandonar el hogar de los padres, tener pareja o ser padres. Tener padres sobreprotectores o que ejercen mucho control puede favorecer su aparición.

Síntomas

Los síntomas para que se consideren significativos, tienen que afectar al funcionamiento de la vida diaria de la persona a nivel social, académico, laboral u otras áreas y le causan malestar importante. Además tienen que estar presentes al menos durante un mes en niño y seis meses en adultos. No hay otro trastorno mental que explique mejor esta alteración. Para considerar la existencia de este problema se dan al menos tres de estos síntomas:

  • Malestar excesivo cuando se prevé la separación del hogar de las figuras de apego
  • Preocupación constante por perder las figuras de apego o que puedan sufrir un posible daño como enfermedad, accidente o muerte.
  • Rechazo o negación a salir fuera de casa, colegio, excursiones, trabajo,… por miedo a la separación.
  • Preocupación excesiva y persistente por la posibilidad de que un acontecimiento adverso (enfermar, accidente, daño, muerte ) pueda separarle de la figura de apego.
  • Ansiedad excesiva al anticipar o estar lejos de los seres queridos
  • Miedo persistente a estar solo o sin las figuras de apego en casa o fuera de ella.
  • Pesadillas frecuentes sobre separación de los seres queridos
  • Resistencia a dormir solo, sin la figura de apego o fuera de casa sin padres.
  • Quejas repetidas de síntomas físicos como dolores de estómago, cabeza, náuseas, vómitos cuando se prevé o se produce la separación.
  • Dependencia excesiva en el hogar como perseguir a la madre/padre por toda la casa.

Prevención

Cuando existen dudas sobre que la conducta del menor puede ser o no una ansiedad excesiva, que necesite tratarse lo más recomendable es informarse con profesionales (pediatra, psiquiatra y/o psicólogo ). Ello evitará , reducir los síntomas, que el niño empeore en el futuro. Además el tratamiento precoz presenta mejoras rápidas.

Causas

  • Genéticas o biológicas. A veces hay antecedentes de los padres con altos niveles de ansiedad o que en su infancia también la sufrieron.
  • Ambientales. Los modelos que proporciona la familia pueden favorecen la aparición de esta respuesta. Se puede aprender a reaccionar con ansiedad de unos padres actúan así. Una experiencia traumática también puede desencadenarla.

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Factores de riesgo

  • Temperamento
  • Antecedentes familiares. Alguno de los progenitores con problemas de ansiedad, lo que denota que la genética influye en su desarrollo.
  • Problemas ambientales.
  • Eventos estresantes o pérdida por separación. Por ejemplo: cambio a una nueva casa cambio de colegio separación de padres muerte de un ser querido o mascota, abandonar el hogar familiar tener pareja ser padres etc.
  • No exponer a la persona a situaciones progresivas en las que se vaya adaptando separación progresiva con figuras de apego.
  • Reforzar positivamente las conductas de dependencia y búsqueda de contacto del niño

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza cuando los síntomas se consideran significativos. Para ello tienen que afectar al funcionamiento de la vida diaria de la persona y causarle malestar importante.

Complicaciones

Otros trastornos de ansiedad que pueda sufrir la persona adicionales como ansiedad generalizada, fobias, ataques de pánico, trastorno obsesivo compulsivo o depresión.

Tratamiento

En algunos casos más difíciles puede ser necesaria la medicación. La terapia cognitivo-conductual es eficaz. En ella se aprende a manejar los miedos. En las primeras sesiones si son niños es muy conveniente que estén presentes las figuras de apego, para que el niño se sienta seguro y apoyado.Se practica:

  • Entrenamiento a padres/figuras de apego. Los padres aprenden a premiar los avances del niño. También a evitar reforzar las conductas de pérdida de dependencia o búsqueda de contacto físico. Es debido a que aunque los padres/figuras de apego quieren evitarle la angustia al niño lo que realmente provocan es alargarla.
  • la exposición gradual a las situaciones temidas . Desensibilización sistemática . Se comienza con la imaginación o estímulo, hasta exponerse a él. Además se asocia esa situación a algo bueno. Técnicas de exposición: enfrentar al sujeto de forma más prolongada al estímulo o situación para que se cree una respuesta de habituación. Es necesario graduarla bien en los casos de evitación para que no haya sensibilización al estímulo. Se realiza para ello una lista de situaciones que causan ansiedad desde la menor a la mayor posible. Cuando se va enfrentando a ellas con éxito, la confianza va aumentando y se van consiguiendo otras más difíciles. Además la persona podrá seguir exponiéndose gradualmente, solo a estas situaciones y seguir avanzando en ellas reduciendo ansiedad.
  • Técnicas de relajación. La relajación es contraria a la ansiedad. Se utiliza la Relajación Muscular Progresiva de Jacobson, basada en ejercicios de tensión relajación del cuerpo. Con ello se aprende a estar relajado. En niños las sesiones son más cortas dependiendo de la edad.
  • Modelado y entrenamiento en habilidades sociales. Se trata de que vea como otras personas se enfrentan a esa situación que le causa temor sin tener consecuencias negativas. Lo más efectivo son los modelos que están presentes con el niño. El niño repite las conductas del modelo y además el modelo le refuerza y anima dándole indicaciones de como realizarlas. También puede aprender a través de videos, dibujos cuentos o en la imaginación, como otras personas se enfrentan a esa situación que le causa temor. Es importante que el modelo resulte atractivo para el niño y sea semejante a él. Cuantos más modelos le proporcionemos mejor. De esta forma se produce un aprendizaje positivo de cómo enfrentarse a la situación.
  • Imágenes emotivas. El niño imagina situaciones o personajes de su vida diario o personajes de ficción. Ello provoca emociones positivas y relajantes. Luego se continúa con situaciones que provoquen niveles bajos de ansiedad y luego se van aumentando a niveles más altos. Las emociones iniciales positivas iniciales sirven de apoyo para que no se genere ansiedad ante las otras.
  • Practica reforzada o moldeamiento. Se establece el objetivo final y se van delimitando los intermedios. Se ofrecen premios por conseguir cada uno de los objetivos.
  • Técnicas de condicionamiento operante
  • Técnicas de autocontrol, que permiten enfrentarse con seguridad al estímulo o situación controlando las respuestas de activación fisiológica,
  • Reestructuración cognitiva. Se trabajan los pensamientos que están implicados en el miedo. Se usan autoinstrucciones positivas. La mayoría de los mensajes negativos que aparecen se transforman en otros más positivos que dan confianza y seguridad. Ello va a permitir afrontar los retos
  • Estrategias de resolución de problemas
  • Vínculo terapéutico seguro. La relación de confianza, seguridad, y apoyo entre el terapeuta y la persona favorecen el éxito del tratamiento.

Estrategias de afrontamiento

  • Psicoeducación. Informarse sobre este problema para poder ayudar al menor y seguir pautas de los profesionales.
  • Consolidar una figura de apego importante en el tutor o profesor del alumno en la escuela o centro de educación infantil.
  • Favorecer separaciones rutinarias fuera del periodo escolar (vacaciones, fines de semana) para que al regresar al colegio el niño no vuelva a recaer y normalice estas situaciones.
  • Entrenarse para responder con naturalidad a las protestas del niño en las separaciones.
  • Evitar reforzar positivamente las conductas de dependencia o búsqueda de contacto del niño.
  • Fomentar en el colegio la interacción y amistad con compañeros de clase. En adultos es muy importante que la persona identifique su miedo dándose cuenta de que aunque aparecen esos temores a perder las figuras de apego, no son reales. Además es necesario también trabajar la autoconfianza personal, aprender a gestionar las emociones que aparecen , afrontar el miedo a la incertidumbre, superar la dependencia y ser autónomos para conseguir el éxito.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association (2014) Guía de consulta de los criterios diagnósticos DSM-V. Washington, DC: American Psychiatric Publishing
  • Campbell,S.B(1986) Developmental issues in childhood anxiety. En R. Gittelman (dir.), Anxiety disorders of Childhood. New York: Guilford. (pp. 24-57 )
  • Compton. S.N:, Nelson, A:H y Marcch, J:S: (2000) Social Phobia and separation anxiety symptoms in community and clinical samples of children and adolescents. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 39, 1040-1046.