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Trastorno depresivo recurrente

julio 12, 2020

Se habla de trastorno depresivo recurrente, cuando la persona ha vivido una episodio depresivo (leve, moderado o grave ) y sufre otro con un intervalo mínimo de dos meses y sin estado de manía.

La duración media de un episodio está entre 3 y 12 meses .Este trastorno es frecuente pues el 50-70% de las depresiones presenta un nuevo episodio, y ese porcentaje aumenta a un 80-90% de tener más si ha aparecido dos veces). Además el riesgo de que aparezca es mayor en los primeros meses y luego disminuye progresivamente en el tiempo. Algunas de las depresiones recurrentes son realmente depresiones que nunca llegaron a curarse totalmente y se cronificaron. Por ello siempre hay que tener en cuenta la curación total a largo plazo . Un suceso puntual estresante puede iniciar un trastorno depresivo.

La depresión afecta en el aspecto físico y psíquico de la persona. Desde las emociones (tristeza, culpa,…) a la conducta ( insomnio o hipersomnia) a nivel cognitivo (dificultades para concentrarse ) o a nivel somático (fatiga y pérdida de energía ).

Síntomas

Los síntomas aparecen durante un periodo mínimo de dos meses y uno de ello siempre es el estado de ánimo depresivo o pérdida de interés o placer.

  • Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi todos los días
  • Disminución del interés o placer en todas o casi todas las actividades la mayor parte del día
  • Pérdida significativa de peso o aumento de peso
  • Insomnio o hipersomnia casi todos los días
  • Agitación o letardo psicomotor
  • Fatiga o pérdida de energía
  • Sentimientos de inutilidad o culpa
  • Disminución de la capacidad de concentrarse
  • Pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida recurrente Estos síntomas provocan un malestar clínicamente significativo o deterioro en las áreas social, laboral u otras importantes.

Causas

Son muy variadas

  • Desequilibrios en el funcionamiento de los neurotransmisores.
  • Síntomas depresivos residuales, historia de maltrato, episodio anterior severo, baja autoestima, trastorno de personalidad, abuso de sustancias, acontecimientos vitales estresantes (desempleo, problemas económicos, legales, familiares, laborales, duelo, etc. ), nivel educacional bajo o escasa red de apoyo social.

Prevención

  • Hábitos de vida saludables. El ejercicio físico mejora síntomas y previene su aparición, mejorando la salud y bienestar emocional de la persona.
  • Vida social activa y practicar hobbies. Las relaciones sociales alejan la posibilidad de padecer problemas afectivos. Además la práctica de actividades gratificantes para la persona como los hobbies, actúan como un potente activador del estado de ánimo.
  • Inteligencia emocional. Es la habilidad de identificar, conocer y regular las emociones. Permite a la persona mejorar su bienestar y satisfacción emocional y disfrutar de mejor salud psíquica.
  • Cuidar el estrés. Altos niveles de estrés mantenidos en el tiempo perjudican la correcta salud emocional. Esto puede favorecer la aparición de problemas emocionales como la depresión.
  • Vivir el presente. Vivir en el pasado, genera depresión y vivir en el futuro ansiedad. La forma ideal de vida es el presente donde la persona actúa y se desarrolla la vida real.
  • Alimentación para combatir la depresión: – Alimentos ricos en triptófano, que estimula la producción de serotonina. Se encuentra en el pollo, leche, huevos, queso y algunas frutas como plátano, piña, aguacate o ciruela. – Alimentos ricos en ácido fólico. Las personas con depresión presentan deficiencias en esta vitamina. Esta presente en el hígado de pollo o ternera, cacahuetes, verduras como espinacas y acelgas y cereales integrales. – Alimentos ricos en magnesio Se puede tomar como suplemento o en alimentos como el chocolate negro, moluscos, lácteos, cereales integrales, almendras, soja, bananas o acelgas. – Alimentos ricos en omega-3. Beneficioso para el cerebro, puede disminuir en un 10% síntomas de depresión. Presente en el pescado azul, mariscos, yema de huevo, almendra, nueces o aceite de linaza.

Tratamiento

Farmacoterapia, un profesional de la salud determinará según la gravedad la necesidad o no de tratarse con medicación. El objetivo sería favorecer la recuperación de la persona. Además de criterios como el que la depresión sea más leve o grave, se estiman factores como el riesgo de suicidio, el grado en el que interfiere en su vida cotidiana y el deseo de la persona de iniciarla.

Psicoterapia.

La terapia cognitivo conductual (TCC) es la más ampliamente estudiada y más utilizada en la depresión. Se proporciona psicoeducación personal sobre la depresión, origen del problema que la está produciendo y factores que la mantienen. En terapia se proporcionan pautas que mejoren el día a día de la persona, aumentando su nivel de actividad, realizando modificaciones más saludables del estilo de vida y mejorando la gestión del tiempo. La introducción o aumento de actividades gratificantes en el día a día. También se trabaja la reestructuración cognitiva identificando patrones disfuncionales del pensamiento y sustituyéndolos por otros más realistas y positivos. También se explican técnicas para afrontar el estrés sin que afecte negativamente a la persona. A veces también se trabaja la autoestima , confianza en si mismo, y los sentimientos de culpabilidad.

Además se fomentan estrategias de resolución de problemas, o entrenamiento en competencia social en los casos que se estime necesario.

Una de las ventajas de la psicoterapia es que no solo actúa sobre los síntomas en el momento que están apareciendo, sino que previene a largo plazo para reducir la posibilidad de que la enfermedad aparezca de nuevo. La persona aprende a conocerse a si misma, sus estados de ánimo y como actuar para mejorar.