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Problemas de pareja

julio 13, 2020

La mayor parte de las personas confía en encontrar en su pareja la principal fuente de apoyo e intimidad para llevar a cabo su proyecto de vida. Cuando estas expectativas se frustran, aparece una honda insatisfacción. También la pareja puede atravesar momentos o situaciones de dificultad. En lugar de un espacio de calma y encuentro, se puede convertir por desacuerdos en zona de conflicto, de hostilidad o rencor. Los motivos para que surjan problemas en la pareja son muy variados. Las parejas de éxito saben cómo solucionar los desacuerdos sin que esto tenga repercusiones negativas para la pareja. A veces son problemas puntuales que se descuidan o no se enfocan de la forma adecuada. Otras no es algo puntual sino cambios muy sutiles en los hábitos que se van creando distancia y alejamiento emocional en lugar de cercanía, confianza y apoyo mutuo.

¿ Cuales son los problemas más frecuentes en las relaciones de pareja ?

  • Celos Los celos son una causa muy frecuente. Nacen de la desconfianza en el otro cuando una sana relación de pareja se fundamenta en la confianza mutua. En algunas ocasiones una de las dos personas es muy celosa y ello provoca discusiones o falta de intimidad del otro que se siente observado o vigilado de forma constante. Hay una inseguridad muy grande y miedo al abandono. Los celos crean una espiral destructiva en la relación de pareja y pueden provocar lo que más tema la persona: la pérdida del otro.
  • Estilos de comunicación inadecuados o negativos y nula gestión de emociones. Saber escuchar, dialogar, expresar opiniones sin dañar…la comunicación es uno de los puntos clave en la vida de pareja. Si no se sabe conversar para solucionar problemas entonces se llega a la discusión. Generar situaciones de enfado, culpabilidad, malentendidos hacia otro, y mantenerlos en el tiempo no solo no facilita hablar o resolver los problemas sino que además los enquista. Aleja emocionalmente más a las parejas enfriando la relación. Las parejas que resuelven con éxito sus problemas se preocupan más de cuidarse ambos, solucionar problemas y dejarlos ir que en echárselos en cara al otro o querer tener razón.
  • Infidelidad La infidelidad puede ser una causa de conflicto. Surge como resultado de una insatisfacción, de una necesidad que no está cubierta. El vacío emocional se llena con otra persona. A veces se produce por una búsqueda de satisfacción sexual. Cuando se produce la otra persona siente que la confianza y seguridad que tenía en su relación se ha roto. Es necesario sopesar las razones y como está la relación después de que esto haya sucedido. Una infidelidad no tiene que suponer una ruptura aunque si puede llevar a ella. Es necesario comprender y eliminar las causas de la infidelidad, para no volver a caer en ella y mejorar la comunicación de pareja. Para el otro es necesario perdonar y recuperar la confianza en el otro y en sí mismo y la autoestima. La terapia de pareja puede ayudar a todo ello.
  • Llegada de un bebé, los hijos y excesiva responsabilidad no compartida. Es aconsejable el reparto de tareas para que el aumento de actividades no sea sobrecarga hacia un miembro de la pareja. La falta de ayuda y participación en las tareas del hogar pueden ser un motivo de distanciamiento y discusiones continuas. Además aunque los hijos unen y son una fuente de cariño, también en los primeros años la crianza puede generar tensiones. A veces la necesidad de acuerdos en su educación genera problemas en la convivencia. Es importante que la llegada de nuevos miembros de la familia no signifique descuidar la relación de pareja por falta de tiempo y energía.
  • Pocas actividades juntos. El exceso de tareas y responsabilidades puede alejar a la pareja de buscar tiempos para compartir juntos. O se puede compartir espacio pero sin crear momentos de calidad y disfrute unidos, no hay momentos para relajarse y hablar. También puede ocurrir que uno de los dos está excesivamente ocupado y no dedica tiempo de calidad al otro. Todo ello genera insatisfacción en la pareja.
  • Diferencias, incomunicación o problemas en las relaciones íntimas/sexuales. También en este terreno es muy importante la comunicación. Las relaciones íntimas satisfactorias unen más a la pareja y a la inversa dificultades en este terreno va a afectar a la estabilidad de la relación.
  • Relaciones tóxicas. La persona sabe que el otro no le conviene pero es incapaz de dejar la relación. A pesar de estar en una forma de vinculación emocional dañina. El maltrato, la humillación, los insultos no son formas de amor. Una relación sana ayuda a crecer a sacar lo mejor de sí mismo.
  • Problemas de convivencia diaria y responsabilidades La casa y los hijos generan muchas tareas que pueden ser motivo de discusiones. Es necesario acordar las responsabilidades de cada uno y que ambos estén de acuerdo con ellas. Negociación y acuerdo es la base para llegar al consenso y la satisfacción mutua.
  • Dependencia emocional Que en la pareja una persona sea dependiente emocional del otro será fuente de conflictos. El bienestar depende de la pareja. Se exigen de forma constante llamadas de atención sobre el otro, en un contexto desigual. La persona con dependencia sufre baja autoestima, y una adicción a su pareja. Se siente vacía, ansiosa, con miedo al rechazo, descuida sus aficiones y amigos, y convierten a su pareja en el centro de todos sus pensamientos. Puede haber detrás una infancia con carencias de afecto. Es importante comprender que el amor es enriquecimiento mutuo, no perder su individualidad en el otro.
  • Negatividad e inflexibilidad. Tanto las personas muy negativas como inflexibles generan problemas para la vida en común. La negatividad implica desconfianza inseguridad, baja autoestima, falta de apoyo. Una pareja sólida se basa en la confianza y adaptación al otro.
  • Falta de sinceridad o de capacidad de perdonar. La falta de sinceridad rompe la confianza y las dificultades para perdonar minan la relación. Perdonar es amar.
  • Hobbies, gustos y actividades diferentes. Cada persona necesita su espacio pero si el tiempo que disponen en común no se encuentra nada a gusto de ambos, esto debilita la relación.
  • Miedo al divorcio. Realmente es el miedo a lo desconocido, a romper con algo que no funciona bien pero que se evita tratar. Asumir el fin de una relación es un proceso difícil.

¿Qué indicadores pueden señalar que la pareja tiene problemas ?

  • Sexo inexistente
  • Muchas peleas y discusiones
  • Intimidad desaparecida y falta de comunicación Ya no hay besos, caricias, abrazos o muestras de cariño.
  • No hay diversión en pareja
  • Siempre es uno el que se preocupa de quedar y hacer cosas juntos o ninguno siente la necesidad de estar en pareja
  • Tiene siempre trabajo o otras tareas que no son estar contigo
  • No hay planes a largo plazo juntos
  • Atracción hacia otras personas.
  • Desconexión emocional del otro. No se comparten sentimientos

¿Cómo resolver los problemas de pareja ?

  • Resolver los problemas con el diálogo y sin acusaciones . Aprender a discutir. A veces es difícil para la pareja hablar de los problemas en los momentos de tensión y caer en formas de discusión erróneas y descalificadoras. En lugar de buscar el diálogo, la escucha activa y solucionar los problemas, se entra en descalificaciones, actitud defensiva, ira, más tensión y separación emocional.
  • Conocerse y saber buscar el momento adecuado. Si alguno de los está muy enfadado no es el momento
  • Los problemas se tratan o resuelven de uno en uno
  • Trata el conflicto como una oportunidad de crecer juntos no como un problema.
  • Explicar la necesidad y como te sientes en 1ª persona. Tu pareja no tiene la capacidad de leer la mente. Expresa lo que te está pasando. Hablar de ti hará que el otro no se sienta atacado o enjuiciado.
  • Centrarse en la solución y el cambio y no en el problema.
  • Esforzarse en escuchar y entender al otro: empatía. Escuchar al otro, sin interrumpirle, su idea es distinta pero válida y respetable.
  • Abandonar las luchas por tener la razón. No se trata de argumentar cada uno compitiendo, se trata de colaborar para solucionar.
  • Realizar demostraciones de amor a la vez que se resuelven los problemas. Ello impedirá dejarse arrastrar por emociones negativas.
  • Buscar siempre los acuerdos y el punto medio.
  • Pide perdón y reconoce los errores.
  • Disfrutar de tiempo de calidad juntos Cuando la pareja reserva momentos de satisfacción en común es más fácil, que la relación se lleve con más armonía y disfrute. Además cuando surgen problemas es más fácil llegar a soluciones de forma relajada y distendida. Compartir momentos de ocio con amigos comunes.
  • Asistir a terapia de pareja A veces la presencia de un profesional puede incentivar y mejorar la calidad de la relación. Se pueden aprender habilidades de comunicación, gestión de emociones o estrategias de solución de problemas. El psicólogo hace las funciones de un mediador Para que una pareja salga adelante los dos han de estar convencidos de que pueden hacer que la relación vuelva a estar bien, con esfuerzo y compromiso. También puede darse el caso de que en terapia se pueda llegar a la conclusión que la pareja está rota y que lo mejor es terminar con esa relación. En otras ocasiones las personas asisten a terapia porque necesitan ayuda para terminar con una relación que no funciona o porque han quedado afectadas emocionalmente con una ruptura y quieren volver a sentirse bien de nuevo.

«Ser una pareja perfecta no significa no tener problemas sino saber superarlos juntos «